Durante mucho tiempo creemos que podemos seguir funcionando igual, aunque el cuerpo empiece a avisar. Pero llega un momento en que el cansancio, el estrés o la salud nos obligan a mirar de frente lo que veníamos postergando.
Un espacio para entender cómo tus emociones, tu cuerpo y tus vínculos influyen en tus decisiones.